Es sabio porque le duele y su meticulosidad llega hasta mi en cada pregunta que le hago, mi viejo sabe la diferencia entre el verdadero bien y el verdadero mal, lo escucho como si él tuviese el ilustre de la mismísimas cosas las pocas veces que yo siento traste y penetro alguna pregunta u opinión entre su espera, es que yo no soy de esos que hablan con los padres todo el tiempo, es más, yo soy de los que hablan todo el tiempo con nadie, y tampoco uso palabras lindas al pedo.
Cuando quiso enseñarme todo lo que sabía no intuyó que él fue lo que hasta hoy aprendí, cada palabra es gota de su intelecto de razón, culto es alguien que sabe hablar de cultura lindo y ya, el que la tiene piola es que ilustra la vida, con la que dibuja cada momento y cada circunstancia que se mande.
Siempre analiza las cosas con razonamiento puro y sentido común, y con el entendimiento de de la vida de las personas y del sentido que tenemos acá todos, es un flash, pero hoy terminé de entender que él piensa como yo, sin darse cuenta, yo como él. Cuento algo que pasó que lo tomé con diez pinzas más o menos.. un día llego a mi casa y veo una perrita chica y muy vieja, con un buzo para perro y que apenas podía orientarse para andar, se cagaba encima y por todos lados y mi viejo la limpiaba, le daba de comer, la acompañaba. La había encontrado cruzando perdida triunvirato a la vuelta de casa y sintió traerla, 12 días estuvo aca ciega y con todos los problemas, hasta que con fotos por todos lados apareció la dueña, de 70 años con su marido chochos de tener a su perra de mil años que anda a saber desde cuando la tienen. Nunca habían conocido a alguien como él le dijeron y eso terminó de encuadrar algo, haberlo hecho sin buscar la felicidad de nadie si no que tenía que hacerlo. La cuestión es que esto es más profundo de lo que piensan, y pensar que siempre pienso en cómo podría hacer para cuando un hijo llegue a usar esas cosas a través de sus años me sentía tan difícil. No me hago el incomprendido, todos somos incomprendidos siempre por tantas cosas, pero ésta es una incomprensión prácticamente homogénea de la vida y sus actos, nuestros actos y todo el trayecto, que ahí es cuando entra mi insoportable incomprensión plural con todo/s y me siento solo, me frustro cuando una gota mía no causa efecto y me rindo cuando hago que llueva, solo quiero hacer lo que tengo que hacer que es lo que quiero hacer, pero lo que tengo que hacer.
Me aburro cuando las personas están bien, yo quiero estar para esas cosas, para dar gotas o amor en lluvias, que sepan mi opinión sobre todas las cosas que nos giran, que tenemos y que perdemos, por qué nos reímos con tanto, distinguir el dolor de recordar.
Gracias por enseñarme a aprender aprendiendo y ser fiel reflejo tuyo en lo que mi corazón me muestra.
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